La obra a analizar en esta ocasión es El
Cautivo, cuento de Jorge Luis Borges. Jorge Francisco Isidoro Luis Borges
fue un importante y reconocido escritor de cuentos, poemas, ensayos argentino,
nacido en Buenos Aires, Argentina, el 24 de Agosto de 1899 y fallecido el 14 de
Junio de 1986 en Ginebra, Suiza, debido a un cáncer de hígado. Es considerado
una de las figuras más importantes de la
historia de la literatura nacional, latinoamericana e incluso universal.
Sus dos grandes obras son El Aleph (1949) y Ficciones (1944), ambos libros de
cuentos, conectados por temas comunes como los sueños, los laberintos, los
espejos, las bibliotecas y la mitología europea, y relacionados principalmente
al género fantástico y al realismo mágico, como el resto de su obra.
Este es un cuento bastante breve, que
relata la desaparición de un joven en manos de un malón, y su posterior regreso
a su hogar. Se relata como el chico desaparece luego de un malón, que se supone
que fue robado por los mismos aborígenes del malón. Luego de unos años el joven
es encontrado en el desierto por un soldado. El joven estaba muy cambiado,
parecía perdido y no sabía reconocer ya su lengua natal, pero se dejó llevar a
su casa de origen. Al llegar a su casa el joven impulsivamente busca un
cuchillo que tenía escondido desde pequeño en la cocina, pareciendo que había empezado
a recordar su pasado. Sin embargo, luego de unos días el joven se va de su casa
y vuelve a buscar a su desierto.
Al ser corto, el cuento no brinda mucha
información específica, pero se pueden asegurar datos; por ejemplo, sabemos que
la historia sucede en Buenos Aires, aunque no se especifica la localidad, ya
que el narrador plantea dos posibles localidades sin ninguna certeza –“En Junín
o en Tapalqué refieren la historia”-. Es interesante observar también el papel
del narrador. Es claro que estamos ante un narrador testigo, debido a ciertos
indicios en el texto; sin embargo hay ciertos aspectos que nos pueden hacer
pensar que es omnisciente, pero que serían refutados fácilmente. Desde el
principio del texto se puede observar que el narrador no sabe con certeza los
datos de la historia y no tiene la capacidad de saber con exactitud todos los
detalles de los hechos y el porqué de ellos, como tampoco puede saber los
sentimientos de los personajes, que es lo que podría hacer un narrador
omnisciente. En muchas partes del texto el narrador plantea dudas propias
acerca de la historia e inexactitudes, como la cita anterior sobre el lugar de
los hechos, que no puede corroborar si fue en Junín o en Tapalqué. Se nota con
más fuerza al final del texto este narrador testigo, cuando reflexiona acerca
de qué habría pasado en el interior del joven desaparecido cuando volvió a su
casa, cosa que el narrador no puede saber pero trata de suponer, -“[…] Yo querría
saber si el hijo perdido renació y murió en aquel éxtasis o si alcanzó a
reconocer, siquiera como una criatura o un perro, los padres y la casa.”-. Un
aspecto llamativo también a tener en cuenta es la manera en que podemos
interpretar el título, por qué se ha elegido ese título para el cuento y no
otro sinónimo. Es posible que la elección de la palabra “cautivo” se deba a la
ambigüedad de esta palabra, que detrás del sentido más obvio se le pude
encontrar otro sentido que pueda describir un aspecto de lo que le sucede al
joven. Como es obvio, el título representa en principio el secuestro del joven,
quien fue mantenido cautivo por los indios; pero la palabra como tal también se
puede usar para describir otra cosa: aquel que se ve dominado por la pasión y
la atracción hacia algo o alguien. Este significado podría relacionarse con lo
que le sucede al joven, que aunque es secuestrado y llevado a la fuerza al
desierto con aquellos indios, parece terminar reconociendo ese lugar como
hogar, queriéndolo, habiendo sido quizás cautivado por el lugar, aunque no sea
su hogar. Básicamente, el título representa dos caras de la historia: el joven
llevado y mantenido a la fuerza en el lugar, y el mismo queriendo quedarse y
volver a aquel lugar aunque no sea su lugar de origen. Este aspecto es muy
importante en la historia, como el joven aunque vuelva a su lugar de origen,
luego de estar años viviendo en el lugar al que fue llevado a la fuerza, quiere
volver allí, reconoce como su hogar a aquel desierto; habla quizás de la capacidad
de adaptación de las personas, de cómo puede negar su casa por más que sea su
origen, ya que su naturaleza la encuentra en aquel lugar en donde en principio
fue cautivo.
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